Celebration ILC 2019El Convenio 190 (C190) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la eliminación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo (2019), complementado por la Recomendación 206, representa todo un hito que influirá en las futuras reformas laborales de todo el mundo. Se trata de la primera norma internacional del trabajo jurídicamente vinculante que aborda de forma exclusiva la problemática de la violencia en el trabajo y reconoce la violencia de género.

Estamos ante un excelente ejemplo del poder y las oportunidades que brinda el tripartismo, el mecanismo de la OIT que permitió la adopción del C190 como norma internacional verdaderamente inclusiva, progresista y práctica. Este convenio deja claro que toda persona tiene derecho a un mundo laboral libre de violencia y acoso.

El Convenio 190 de la OIT, complementado por la Recomendación 206, es la primera norma internacional del trabajo jurídicamente vinculante que aborda de forma exclusiva la problemática de la violencia.

Unos 6.300 representantes de Gobiernos, trabajadores y empleadores de los 178 Estados miembros de la OIT asistieron a la Conferencia Internacional del Trabajo celebrada en Ginebra del 10 al 21 de junio de 2019, coincidiendo con el centenario de esta organización. De los 476 delegados y delegadas con derecho a voto, 439 votaron a favor de la adopción de la norma, siete votaron en contra y 30 se abstuvieron. Este resultado puso en marcha el histórico C190.

¿Cómo lo logramos?

El Convenio 190 es una norma internacional que debería haberse adoptado hace mucho tiempo. La OIT incluyó en su agenda la problemática de la violencia en el trabajo en 2015, a raíz de una campaña mundial y el cabildeo constante de la Agrupación Global Unions y de organizaciones de la sociedad civil. Los sindicatos afiliados a la ITF de todas las regiones del mundo contribuyeron de manera significativa a la campaña para conseguir el convenio, ejerciendo presión sobre sus respectivos Gobiernos nacionales, lanzando campañas de sensibilización y apoyo y aportando pruebas sobre las repercusiones de la violencia contra las trabajadoras del transporte. El Departamento de las Mujeres de la ITF envió una nutrida delegación a las deliberaciones de la CIT en 2018 y 2019, que jugó un papel importante dentro del Grupo de los Trabajadores para lograr una redacción del texto del C190 que respondiera a las necesidades de los trabajadores y las trabajadoras del transporte.

ILC 2018

¿Qué incluye el C190?

El convenio se obtiene en un momento en que movimientos de alcance mundial como #MeToo y #TimesUp han ido cambiando el paradigma de cómo responder a la violencia, cómo relacionarse con las instituciones ante el problema de la violencia y cómo establecer una cadena de responsabilidades que reafirme que lo personal es político. Esta nueva norma de la OIT aborda la necesidad de rendir cuentas y crea un mecanismo que permite dar una respuesta institucional a la violencia.

Para ello, el Convenio 190 hace tres cosas importantes:

  • En primer lugar, define qué son la violencia y el acoso. La línea divisoria entre la violencia y el acoso suele ser borrosa. El convenio incluye el acoso y la violencia bajo una misma definición y los considera como una gama de comportamientos. También incluye la violencia y el acoso por razón de género.
  • A continuación establece quién está protegido por el convenio. Este convenio auténticamente inclusivo identifica el derecho de toda persona a un entorno laboral exento de violencia y acoso. Además de a los empleados, cubre a las personas que trabajan como becarios o voluntarios y a los demandantes de empleo. Y se aplica a todos los sectores, privados o públicos, en la economía formal y en la informal, y en las zonas urbanas o rurales. El transporte está especialmente reconocido.
  • Por último, explica qué se entiende por lugar de trabajo. El C190 deja claro que el mundo laboral se extiende más allá del lugar de trabajo y abarca los incidentes que puedan producirse en el transcurso del trabajo, que estén relacionados con este o que se deriven de él —incluidos los incidentes ocurridos en lugares en los que los trabajadores utilizan instalaciones sanitarias y durante los desplazamientos hacia y desde el trabajo—. Este es un logro significativo para todos los trabajadores y las trabajadoras del transporte.

El convenio aborda, además, la violencia de terceros, para garantizar la asunción de responsabilidades. Esto es crucial dada la naturaleza cambiante de los empleos, el rápido crecimiento de la economía de las microtareas y el gran número de trabajadores no sindicalizados. También reconoce las repercusiones de la violencia doméstica y la necesidad de mitigar su impacto en el mundo laboral.

¿Qué necesitamos ahora?

Hemos recorrido un largo camino y tenemos mucho que celebrar, pero ¡nos queda aún mucho por hacer! El convenio nos brinda una oportunidad histórica para configurar un futuro del trabajo basado en la dignidad y el respeto, libre de violencia y acoso. Para que este poderoso documento se convierta en una realidad tangible, es necesario que los Gobiernos ratifiquen y apliquen el convenio y la recomendación. Debemos seguir presionando para que se ratifique ampliamente el convenio.

¿Cómo lo hacemos?

La campaña a favor de la ratificación del C190 debe basarse en acciones locales, que consigan presionar a los Gobiernos. Necesitamos realizar un esfuerzo continuado de concientización, trabajar colectivamente a través de alianzas e integrar el lenguaje utilizado en el texto del convenio en las políticas sindicales y en nuestros acuerdos de empresa. ¡Debemos aprovechar todas las oportunidades que se presenten para iniciar un diálogo sobre el Convenio 190!